La
búsqueda del Santo Grial es uno de los episodios más conocidos de las leyendas
vinculadas al Rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda. Pero, ¿qué
es realmente el Santo Grial? ¿Cuál es su origen? ¿Quiénes son sus protagonistas?
¿En qué consiste realmente esta búsqueda?
¿QUÉ ES EL GRIAL?
Tradicionalmente, se entiende como tal una copa en la
que Jesús, en la última cena, instauró la Eucaristía y José de
Arimatea recogió su sangre después de la crucifixión.
Este es sólo el más conocido de los muchos conceptos
del grial que existen, el que más trascendencia ha tenido por el proceso de
cristianización que sufrió, pero hay muchos más. Todos ellos tienen en común el hecho de que es
un objeto que nunca aparece solo, sino vinculado a otros: la lanza sangrante,
la bandeja de plata o la espada rota cuyos fragmentos debe unir el héroe sólo
con sus manos (una de las pruebas iniciáticas).
Por el hecho de ser un objeto mágico, deseado y
poderoso, también podemos asociarlo, por ejemplo:
- Con
el cuerno de la abundancia, que tiene el poder de dar a quien lo posea
todo cuanto desee.
- Con
el cuenco sagrado que se empleaba en los ritos iniciáticos de Eleusis.
- Con
los calderos mágicos céticos: de la abundancia, de vida y resurrección y
los sacrificiales o rituales.
- Con
el vaso alquímico en el que se operan las maravillas y que contiene el
secreto de las metamorfosis, que encierra el elixir de la vida.
- Con
la piedra filosofal, capaz de convertir los metales en oro.
FUENTES LITERARIAS DE LA LEYENDA
A pesar de que, al parecer, ya había antecedentes en
la tradición oral celta, la creación del grial se debe a Chrétien de Troyes,
en su novela inacabada “Perceval, o el cuento del grial”. En este
primer relato, sólo se habla de un grial, no del Santo Grial, dándosele mayor
importancia a su contenido que al objeto en sí.

Será Robert de Boron, en su Joseph d'Arimathie y Estoire del San Graal el encargado
de cristianizar el tema. Él es quien lo convierte en la copa de la última cena
y en el objeto en el que José de Arimatea recogió la sangre de Cristo durante
su crucifixión. Según esto, José y un grupo de familiares y fieles llevó el
grial primero a Francia y después a Inglaterra, donde permaneció oculto y donde
establece una dinastía de guardianes que se encargarán de protegerlo y
mantenerlo escondido, el último de los cuales es El Rey Pescador o Rey
Tullido. Varios siglos después, Arturo ordenará a sus caballeros que lo
busquen, como único remedio posible para los males que aquejan el reino.
A partir de
ahí, la leyenda del grial se bifurca en dos: una centrada en esta búsqueda que
emprenden los Caballeros de la Mesa Redonda, y otra que se centra en el
destino de este cáliz desde los tiempos de José de Arimatea. Nos centramos en
la primera, tomando también como fuentes algunas obras posteriores importantes:
El Parzival de Wolfram von Eschenbach, La Vulgata
artúrica y La muerte de Arturo, de Malory.
LOS BUSCADORES DEL GRIAL
El
personaje más representativo es Perceval, un muchacho ignorante que
acaba siendo caballero artúrico y llega hasta el castillo de El Rey Pescador,
donde verá el Grial pero fracasará en su misión de conseguirlo.
El segundo
implicado en la búsqueda es Gawain, el sobrino de Arturo, que
representa la naturaleza humana, con sus debilidades y servidumbres, y por ello
no podrá tampoco alcanzarlo.
El
tercero de los personajes es Galahad, hijo de Lancelot, el héroe
perfecto y virtuoso, el elegido por Dios para acceder a los misterios del Grial
porque en él se conjugan la santidad y la caballería.
LA "QUESTE" DEL GRIAL
La
búsqueda del Grial no consiste en conseguir este objeto (que sólo puede hallar
el elegido de Dios), sino en una búsqueda interior que acabará con la
transmutación del héroe, simbolizada por el encuentro del grial y el
planteamiento de “la pregunta”.
La queste comienza
con la crisis del héroe cuando la Doncella Horrible lo
reprende públicamente por no haber hecho “la pregunta” y le comunica los
grandes males que ello acarreará. Comienza entonces esa búsqueda, que durará
cinco años y conducirá al caballero a la desesperación, en un proceso de
iniciación, formación y desarrollo moral, duro y penoso. El héroe deberá
conocer, durante este camino de aprendizaje, el lado más oscuro y cruel de la
vida y de sí mismo.
Una
vez superadas una serie de pruebas iniciáticas, el héroe entenderá el
sufrimiento del mundo y comprenderá, que el camino hacia el “exterior” sólo se
halla en su “interior”.
Para saber más: