domingo, 4 de noviembre de 2012

Cyrano de Bergerac


.EL AUTOR: EDMOND ROSTAND

Edmond Rostand nació en Marsella en 1868, en el seno de una familia acomodada. Fue un estudiante brillante, y también un niño solitario y silencioso, obsesionado desde muy temprano por la literatura y el teatro, a pesar de que cursó estudios de Derecho (que no le desviaron de su pasión por la escritura, afición que compartió con su esposa, Rosemonde Gérard, y sus dos hijos).

Con tan solo 20 años escribió y editó con su propio dinero un libro de poemas, Les Musardises, y en los años sucesivos, antes del Cyrano del Bergerac, estrenó tres obras de teatro: Les romanesques, La princesse Lointaine y La Samaritaine, títulos que le granjearon el afecto y la protección de la gran diva del teatro parisino de la época: Sarah Bernhardt, para quien crearía posteriormente uno de los papeles más triunfales de su carrera: L’Aiglon (el Aguilucho).

En 1897 estrena la obra por la que pasaría a la posteridad, Cyrano de Bergerac, cuyo éxito desconcertó por completo al autor, que se sabía con talento, pero no genio (hay que tener en cuenta que a los 10 días de su estreno, por ejemplo, recibió la Legión de Honor). Tanto es así, que contrajo una neurastenia progresiva que complicó con achaques psicológicos su enfermedad pulmonar, y le indujo a alejarse de París para huir de la fama, que le convertía tanto en objeto de chistes y críticas crueles como en blanco de elogios desmedidos.

Rostand pasó el resto de su vida torturado por sueños de gloria inalcanzables, y la muerte le llegó prematuramente, por una gripe contraída durante las celebraciones de la victoria francesa en la Primera Guerra Mundial. Murió en París, en diciembre de 1918.

. EL PERSONAJE HISTÓRICO EN EL QUE SE BASA EL LIBRO

El verdadero Señor de Bergerac, Savinien de Cyrano, nació en París en 1619, y desde muy joven se lanzó a una vida de parranda, juegos y pendencias, hasta que su padre le racionó el dinero y tuvo que entrar en el ejército, donde recibió varias heridas hasta que lo dejó tras el sitio de Arrás, dedicándose a partir de entonces al estudio de la filosofía y a la escritura.

Poseedor de una enorme y grotesca nariz, su habilidad como espadachín era un gran elemento disuasorio para todo aquel que encontraba motivo de burla en aquella, y eso que, a pesar de todo, se dice que salía a duelo por día.

Cyrano fue libertino, librepensador y ateo, materialista y muy poco romántico, atrevido en sus ideas y actitudes, provocador y solo superficialmente ingenioso. Fue siempre marginal y marginado, nunca gozó de gloria ni de un gran éxito entre el público, siendo conocido, sobre todo, por su grotesca nariz y no por su obra literaria.

Henriot, Cyrano frente a la Luna
Es autor de relatos fantásticos y obras satíricas y libertinas, entre las que destaca la tragedia  La muerte de Agripina y la comedia El pedagogo chasqueado. Escribió también dos obras de ciencia ficción, Historia cómica de los estados e imperios de la Luna, e Historia cómica de los estados e imperios del sol, en las que hace una sátira política y social.

Cyrano murió en el convento parisino de las Hijas de la Cruz, cuya priora era prima suya, en 1655, al caerle en la cabeza una viga, no se sabe si por accidente o premeditadamente.

. EL CYRANO LITERARIO

Es un drama romántico de capa y espada que recoge muy bien cómo era la vida en el París del siglo XVII, construido, en una época en la que el Romanticismo ya había sido superado, a petición del actor Coquelin.

Argumento

La obra cuenta la historia de este personaje, poeta y soldado, de nariz enorme y grotesca, pero de brillante ingenio. Cyrano vive enamorado de su hermosa prima Roxanne, pero esta conoce al guapo Christian, otro soldado, y se enamora de él. Christian es guapo, pero carece del ingenio y la elocuencia de Cyrano, y éste se ofrece a escribirle a Roxanna sus cartas de amor, consiguiendo así conquistar el alma de la joven, que llega a confesar a Christian que lo amaría aunque fuera feo. Christian queda desolado y pretende confesarle la verdad a Roxanna para que esta elija entre los dos, pero muere antes de conseguir su propósito y su amada vivirá durante muchos años con la creencia de que el alma que la enamoró fue la de su esposo, y no la de Cyrano.

El dominio del lenguaje, el ingenio y la elocuencia de Cyrano

Rostand nos muestra un Cyrano muy diferente del personaje histórico en el que se basa. Es aquí un caballero gascón de corazón noble, un elocuente hombre de acción, valiente hombre de armas y avezado poeta capaz de escribir los más hermosos versos. Se caracteriza, por lo tanto, por su bravura, su generosidad y su destacado ingenio.

Al igual que el histórico Señor de Bergerac, también el personaje de ficción vive atormentado por su enorme nariz, lo que unido a su habilidad como espadachín y a su carácter provocador, hace que sea muy temido en la corte, y que nadie ose burlarse de su fealdad.

Desde el principio de la obra vamos a encontrar buenos ejemplos de ese dominio del lenguaje del que hace gala el personaje, y de cómo es capaz de llevarse a su terreno y salir victorioso de las situaciones, tanto con la pluma como con la espada. Así, en ese primer acto encontramos a un Cyrano enojado con un actor mediocre, al que obliga a suspender su representación teatral. Entonces, nuestro protagonista es ofendido por el joven Vizconde de Valvert, que se burla de su nariz. La respuesta será una demostración de ingenio, de retórica e inteligencia por parte de Cyrano, y, finalmente, también de dominio de la espada, pues el enfrentamiento dialéctico acabará en un duelo. 


Pero Cyrano de Bergerac no es solo una lección de sarcasmo e ironía puesta al servicio de quién con su inteligencia consigue superar sus carencias físicas. El otro polo sobre el que gravitan los versos de Edmond Rostand es el amor, y cómo el lenguaje se convierte, así, en la principal arma de seducción. No en vano, “a las mujeres se las conquista con la palabra”, y es esta la que finalmente logra alcanzar el alma de Roxana.


                La obra de Edmond Rostand es, por lo tanto, un magnífico y hermoso ejemplo de cómo dominar el lenguaje nos puede servir en nuestra vida para conquistar el amor o el reconocimiento social. Por ello, el lenguaje se ha convertido históricamente en un instrumento de manipulación y de poder, como quedó demostrado durante el Tercer Reich. Si te interesa profundizar en este tema de la neolengua y saber más cosas sobre Cyrano de Bergerac, como sus adaptaciones al cine, escucha este interesante podcast de El abrazo del oso:

jueves, 1 de noviembre de 2012

El enigma de Shakespeare


¿Quién fue en realidad William Shakespeare? La figura de este escritor ha sido siempre muy controvertida, pues desde su nacimiento ha estado rodeada de misterios:

- No se conserva su partida de nacimiento, por lo que no se sabe a ciencia cierta si nació realmente en Stratford.
- No puede afirmarse totalmente que acudiera a la escuela y tuviera conocimientos de gramática latina.
- No se sabe qué hizo durante los llamados “años oscuros”, los que transcurrieron entre su boda en 1582 y su aparición en Londres, en 1592, formando parte de la compañía de Lord Chamberlain.
- Se perdieron en un incendio de el teatro El Globo todos sus manuscritos originales, y se dice que algunos de ellos, nunca publicados, están ocultos en su tumba, en la iglesia de la Santísima Trinidad.
- Las seis firmas que se conservan de él tienen todas distinta ortografía.

- Hay distintos retratos, muchos posteriores a su muerte, y no se sabe cuál de ellos es el que lo retrata fielmente.

Todas estas circunstancias hacen que unos ciento cincuenta o doscientos años después de su muerte, distintos críticos comiencen a plantearse si el William Shakespeare de Strartford es realmente el autor de las obras que se le atribuyen. Sus detractores se basan en la idea de que un hombre que procede del pueblo no puede tener una gran cultura, una gran formación clásica, ni un gran vocabulario (en las obras de Shakespeare aparecen más de 21000 vocablos diferentes). Tampoco podría haber viajado tanto como para ubicar sus obras en lugares tan variopintos, ni conocería tan bien la historia de Inglaterra. Por si fuera poco, debería conocer distintas lenguas para tener lecturas de autores cuya influencia se aprecia en su obra, y hay además en ella múltiples referencias al mundo del derecho, la medicina, el protocolo y la cetrería, que un hombre del pueblo es imposible que pudiera conocer.

Así, junto a los que defienden que en realidad la obra de Shakespeare la escribieron una pluralidad de autores, surgen tres teorías sobre su identidad:

1º Quienes afirman que el verdadero autor era Christopher Marlowe: autor teatral de reconocido prestigio en la época, pendenciero, y espía, que muere en el año 1593 en una reyerta de taberna por una cuestión monetaria, año en el que curiosamente Shakespeare empieza a publicar y a ser conocido. Se da la circunstancia de que ambos tendrían por entonces la misma edad, pero mientras uno era un gran desconocido, el otro contaba ya con una extensa producción en su haber.

Los defensores de esta teoría dicen también que hay muchas similitudes en la obra de ambos autores, como la influencia de Ovidio, el uso del verso blanco, los conocimientos de la historia inglesa, etc.

¿Fingió entonces Marlowe su propia muerte y continuó publicando bajo el pseudónimo de William Shakespeare? ¿Pagó al actor de El Globo por usar su nombre? Dos preguntas que nunca hasta la fecha han hallado respuesta.

2º Quienes defienden que el verdadero Shakespeare fue el  Conde de Oxford, Edward de Vere, autor muy culto, con grandes conocimiento y muy viajado (visitó todas las ciudades italianas que salen en las obras de Shakespeare). Según sus defensores, en su biografía hay muchas similitudes con la obra de este autor; a saber: de Vere tenia tres hijas, como las tres del rey Lear; su esposa tenia la misma edad de Julieta;   habría sufrido, según Freud, complejo de Edipo, al igual que Hamlet, puesto que vio cómo su madre se casaba con otro hombre al fallecer su padre.

Más serios pareces quienes afirman que no estaba bien visto en la época que los aristócratas publicaran con su nombre, y que posiblemente por ello el Conde de Oxford pagará a Shakespeare por utilizar el suyo.

En cualquier caso, el fallecimiento del conde en 1604 imposibilita que pueda ser el autor de las numerosas obras que se crearon después de esa fecha.

3º Quienes apoyan la idea de que Shakespeare era Francis Bacon, autor vinculado a la masonería y perteneciente a una sociedad secreta: la orden de la rosa cruz. Sus iniciados se llamaban a si mismos Speare – Shakers (los que agitan la lanza, en honor a Atenea); es decir, el nombre de Shakespeare invertido, y al parecer es así como aparece en las primeras ediciones de la obra del autor inglés.

Dicen  también sus defensores que en ella hay muchas alusiones biográficas que coinciden con la biografía de Bacon:
-         Vivía en St. Albans, población cercana a Londres que se menciona quince veces en la obra de Shakespeare.
-         En ambos autores abundan las referencias a la Biblia, las leyes y los clásicos, empleando ambos las mismas citas.
-         Bacon era experto en criptografía, y se llegó a inventar una máquina para analizar la obra de Shakespeare a la luz de la aquella. Según ese estudio, parece que hay muchos mensajes secretos distribuidos en sus obras, como uno que afirma que el autor de las mismas es Francis Bacon.

En 1917, el estudioso austriaco especializado en la obra de Bacon, Alfred von Weber - Ebenhof, publica un libro en el que afirma que Bacon no solo es el autor de la obra de Shakespeare, sino que también ha escrito el Quijote. Para hacer tal afirmación, se basa en que:
-         Hay ciertas frases concretas del diario de Bacon aparecen tanto en El Quijote como en la obra de Shakespeare.
-         La primera edición inglesa del Quijote estaba traducida y anotada por Bacon, de donde deduces que esta edición es la original y la publicada en Madrid en1605 una traducción al español.
-         Cervantes, en ese juego de máscaras narrativas que crea, se confiesa padrastro de la obra, y afirma que el verdadero autor de la misma fue un historiador morisco llamado Cide Hamete Benengeli. Según Ebenhof, esto se traduciria como : Señor o Lord (Cide) Hamete (Bacon o jamón) Ben (hijo) Engeli (Inglaterra); es decir: “Lord Bacon, hijo de Inglaterra, escribió nuestra historia”.

Teorías más o menos serias, defendidas con ardor, pero que no han conseguido desvelar quién fue en realidad William Shakespeare. 

lunes, 29 de octubre de 2012

EL DÍA DE LOS SANTOS: TRADICIÓN Y LITERATURA



A) LA TRADICIÓN DEL DÍA DE LOS SANTOS EN ESPAÑA

Como todos sabemos, el 1 de noviembre se celebra en España el día de Todos los Santos. La tradición en nuestro país está integrada por tres componentes derivados del hecho de que es una festividad religiosa, una tradición y una celebración que entronca con ritos populares.

Estos tres componentes son:

  • El religioso: las familias visitan los cementerios, limpian las tumbas de sus seres queridos y las adornan con flores, especialmente crisantemos. En muchas ciudades y pueblos, los cementerios se llenan también de velas y están abiertos durante la noche.
    • Además de esto, es habitual el celebrar misas en recuerdo y homenaje a los antepasados. Al parecer, el origen de este ritual está en la creencia de que de esta manera se acortan los años que el alma del finado ha de pasar en el purgatorio.

  • El de la celebración popular: en toda celebración popular lo que se persigue es romper con  las pautas cotidianas de conducta, y por ello se come, se bebe y se baila. Todos los Santos no es una excepción, y existe una rica gastronomía vinculada a esta festividad: Los huesos de Santo, los buñuelos de viento, los Panellets o las populares castañadas que se celebran en muchas regiones, acompañando este fruto con vino dulce (en Cataluña) o sidra. Además, existen otras peculiaridades populares en las distintas regiones españolas:

    • En Castilla, en muchas zonas existe aún la creencia de que en la noche del 1 al 2 de noviembre los muertos salen de sus tumbas para asustar a quienes vagan distraídos.
    • En Zamora, concretamente, se celebra también una procesión de las ánimas por las calles cercanas al cementerio, durante la cual se reza el rosario a la luz de las velas.
    • En Galicia, los difuntos asisten a las misas que se ofrecen en su nombre.

  • El de la tradición: vinculada, en este caso, al teatro. Al parecer, antiguamente era habitual que se representaran en estas fechas obras que giraban en torno al tema de la muerte. Esta costumbre ha continuado viva, puesto que desde el siglo XVIII (1744) se representa en el día de Todos los Santos el mito de Don Juan. Primeramente, la versión elegida fue No hay plazo que no se cumpla, de Antonio Zamora, que se verá desbancada a partir de 1844 por el famoso Don Juan Tenorio, de José Zorrilla.
    • Otros motivos por los que esta obra sea la predilecta para el día de difuntos pueden ser:
      • Su peculiar escenografía: en un panteón de un cementerio, en una noche de luna.
      • La idea de que los muertos cobren vida y los vivos se relacionen con ellos de una manera natural.
      • Las ideas religiosas como el pecador arrepentido que salva su alma.
      • La presencia de temas del inconsciente colectivo, como la dualidad entre el bien y el mal, la vida y la muerte, el castigo y la recompensa, y la salvación o la condenación eterna.

B) LA LITERATURA SOBRE EL DÍA DE DIFUNTOS

Muchas son las obras literarias que se han ambientado en la noche de difuntos:
  • Poemas como Viento negro, luna blanca, de Juan Ramón Jiménez;

  • Novelas como Bajo el volcán de Malcolm Lowry ( cuenta el descenso a los infiernos de Geoffrey Firmin, cónsul, o ex -cónsul, británico en Cuernavaca, Méjico, el día de difuntos de 1938) o El árbol de Halloween de Ray Bradbury (narra, a través de la mirada y de las aventuras de Tom Skelton, una historia donde se combina, la historia de la tradición de las noches de brujas y el día de Todos los Santos).

  • Artículos críticos, como El día de difuntos de 1836, de Mariano José de Larra: cuyo paseo por un Madrid convertido en cementerio le sirve para criticar diversas instituciones, la falta de libertades y la pasividad de un pueblo al que el autor considera también “muerto”:


  • Y la archifamosa leyenda romántica de Gustavo Adolfo Bécquer El monte de las ánimas, sin duda la más conocida.


C) LA TRADICIÓN DE LEER RELATOS DE MIEDO

Menos formal que las tradiciones y rituales vistos anteriormente, es también algo usual dedicar unos minutos de la noche de difuntos a la lectura de relatos de miedo y a contar historias terroríficas.

Esa noche en que se abre la puerta que separa el mundo de los vivos y el de los muertos, en que los espíritus vagan libremente entre nosotros y las fronteras se difuminan, es el marco perfecto para acometer la lectura de los grandes clásicos de la literatura de terror de todos los tiempos:

  • Historias de vampiros: desde el imprescindible Drácula hasta los cuentos de vampiras como Carmilla (Le Fanu) o La muerta enamorada (Gautier).



  • Historias más modernas: muchas de ellas llevadas al cine, como Soy Leyenda (1954) de  Richard Matheson, El exorcista (1971), de William Peter Blatty, o alguna de las novelas del prolífico Stephen King: El resplandor, Cementerio de animales, El misterio de Salem’s Lot…

 En la actualidad, la tradición del día de Todos los Santos se está viendo cada vez más desbancada por la anglosajona Noche de Halloween. Si quieres saberlo todo sobre esta última, pincha en el siguiente enlace:


viernes, 26 de octubre de 2012

Las brujas de Salem


Los procesos por brujería de Salem tuvieron lugar en el estado norteamericano de Massachusset entre los años 1692 y 1693. Era una época de incertidumbre política, con una población sometida a impuestos exorbitantes, ataques continuos de los piratas a los comerciantes y enfermedades que causaban estragos, como la viruela. Además, sus habitantes se disputaban la propiedad de la tierra y vivían dentro del estrecho mundo evangélico: el clero administraba las leyes de Dios y de la tierra, nadie ponía en duda la creencia en lo sobrenatural y todas las desgracias que sucedían eran atribuidas a Satanás.


El origen de los juicios de Salem está en un grupo de jóvenes que se reunían en casa del reverendo Samuel Parris para escuchar las historias tradicionales de las Indias Occidentales que les contaba Tituba, la esclava del clérigo. Entre ellas se encontraban Elizabeth Parris, la hija del clérigo, y Abigail Williams, su sobrina, que quedaron tan impresionadas por dichas historias que comenzaron a sufrir ataques, con sollozos y convulsiones incontroladas.

En realidad, las jóvenes, de sólo 9 y 11 años, educadas en ese asfixiante clima evangélico, lo que hacían era manifestar un comportamiento rebelde y desafiar al mundo de los adultos con una actitud de desobediencia y anarquía: arrojaban la Biblia de un extremo a otro de la habitación, interrumpían las oraciones poniéndose a chillar y patalear… Estos comportamientos, en una sociedad tan puritana, eran considerados como obra del Demonio, y a los adolescentes rebeldes, por tanto, como seres embrujados.

La histeria se desató, contagiando a otras jóvenes de la localidad, como Ann Putmann,  que comenzaron a sufrir también ataques. Las cabecillas del grupo eran un grupo de 8 muchachas, entre los 12 y los 20 años de edad, que fueron calificadas por uno de los acusados como “ocho perras brujas”.

Muy pronto, las jóvenes comenzaron a acusar de brujería a sus vecinos, siendo precisamente Tituba, la esclava negra, la primera inculpada y la primera en declarar ante los jueces que “los espectros de los vecinos intentaban ganarlas para la causa del diablo”. A ella le siguieron aquellas personas más débiles o las que generaban más antipatía entre la comunidad: una mendiga, una tullida casada en terceras nupcias, mujeres que tenían hijos ilegítimos, etc.


El proceso por brujería en Salem se iniciaba con un interrogatorio por parte del juez, que preguntaba a los acusados sobre el espíritu diabólico con el que había firmado un pacto,  por qué hacía daño a las niñas y qué o a quién utilizaba para ello. Como con estas cuestiones no se conseguían las pruebas necesarias para poder condenar a los acusados, se dio entrada a otros medios de prueba:
-               Los ataques que sufrían las jóvenes durante los juicios, así como las predicciones que ellas mismas realizaban.
-               La prueba espectral: una víctima inocente aseguraba que el espíritu o espectro del sospechoso les atormentaba.
-               La prueba del tacto: cuando las chicas sufrían ataques, los sospechosos se colocaban en fila y las tocaban. Si se calmaban, la persona que las había tocado era bruja.
-               La tortura y la intimidación.
-               Las confesiones en cadena de los acusados

150 personas fueron acusadas durante los procesos. De las cuales sólo se procesó y condenó a muerte a 31. No ahorcaban a las víctimas de Salem por decir que eran brujos, sino precisamente por lo contrario: por negarlo, pues la confesión equivalía al indulto. Por ello, de los 150 acusados confesaron 55, con el fin de obtener el perdón.

Diez años después de las ejecuciones, los jueces reconocieron la terrible actuación del tribunal y expresaron el deseo de aceptar su responsabilidad y pedir perdón, apoyando la petición de rehabilitación para los brujos supervivientes (que seguían expuestos a la infamia y la vergüenza pública). El Tribunal Supremo ratificó la ilegalidad de las pruebas espectrales y en 1711 cambió la situación legal de 22 de los treinta y un condenados. La rehabilitación de quienes no tenían ni parientes ni amigos tuvo que esperar 150 años, y en 1957 se redimió definitivamente a quienes no habían sido incluidos en actas anteriores.

Los procesos constituyen un buen ejemplo de cómo pueden desmoronarse la mente y la voluntad bajo las presiones de la cárcel, las preguntas capciosas y las torturas y por ello se ha utilizado tanto en política como en literatura como una advertencia contra los peligros del fanatismo religioso, las falsas acusaciones y la intromisión de los gobiernos en las libertades individuales.

Para saber más: 

lunes, 22 de octubre de 2012

El mito de Lilith


Lilith, de John Collier
Lilith es el nombre dado por el Talmud (que recoge la tradición oral judía)  a la primera mujer de Adán, madre de gigantes y demonios, que según las leyendas rabínicas no quiso someterse a su marido y lo abandonó para vivir fuera del Paraíso.

Según esta tradición, Lilith fue hecha de barro, igual que Adán (pero de inmundicia y sedimento, según afirma R. Graves en Los mitos hebreos, de 1998). Cuando abandona el paraíso, se retira a una cueva donde encuentra demonios y da a luz niños demoníacos.

Dios envía a tres de sus ángeles en su busca, y estos la amenazan con que cada día morirán cien de sus hijos si no regresa con Adán. Pero Lilith se niega a volver, pronuncia el nombre mágico de dios y, por ello, es maldecida, convirtiéndose en demonio y retirándose a vivir al mar Rojo. Lilith se convierte entonces en una diablesa vengativa y feroz que atormenta a los hombres, seduciéndolos mientras duermen y haciéndoles emitir semen, con el que procrea monstruos que la ayudan a cometer sus fechorías. Además, se vengará del castigo divino estrangulando niños humanos. En la tradición cristiana, Lilith fue eliminada del Genésis, aunque podemos encontrar en él algunas contradicciones muy significativas que parecen aludir a esta primera esposa de Adán

Pero no nos encontramos ante un mito exclusivo de la tradición judía. Los primeros datos al respecto se ubican en una tablilla sumeria del año 2000 aC hallada en Ur, que contiene el relato de Gilgamesh y el sauce. En él Lilith aparece como un demonio hembra que habita en un sauce en la ribera del Eufrates, custodiada por la diosa Anat, y su nombre parece estar vinculado a tres conceptos: lujuria, el desenfreno y la noche.

Lady Lilith, D.G. Rossetti
En la tradición árabe aparece vinculada al Gul, demonio femenino que frecuenta de noche los cementerios en busca de alimento, devorando a niños a los que persigue y asesina (Las mil y una noches, noche 5). En la griega, la Empusa es un demonio femenino equivalente, que visita a los hombres dormidos, acostándose a su lado para morderlos, beber su sangre y provocarles así la muerte. En la latina, la Lamia, amante de Zeus cuyos hijos son asesinados por Hera. Eso la llevará a vagar de noche, sedienta de sangre, en busca de algún niño que desangrar.

En todas estas tradiciones Lilith va asociada a los demonios femeninos o súcubos, cuya principal función es seducir a los hombres. A partir de la segunda mitad del XIX, cuando se impone un nuevo modelo de mujer, tan bella como perversa, tan voluptuosa como cruel, tan sugestiva como astuta, que debe su eclosión tanto a los sentimientos de temor masculinos ante el avance del movimiento feminista como a la fascinación por lo morboso y prohibido en oposición a lo común, lo cotidiano y lo vulgar, el mito vuelve con fuerza y se instala en el arte y la literatura. Lilith, la mujer caída, símbolo de la perdición, del mal y la muerte, guardará desde entonces una estrecha relación con el mito de la femme fatal, simbolizando una morbosa seducción por el sexo y un obsesivo temor por sus atractivos.

Si quieres saber su conexión con el vampirismo y conocer otras historias sobre vampiras, pincha aquí:


domingo, 21 de octubre de 2012

Los poetas malditos


Arthur Rimbaud, poeta maldito por excelencia

El término de poeta maldito se acuña en el siglo XIX, siendo Alfred de Vigny el primero en utilizarlo, pues en 1832, en su drama Stello, habla de los poetas diciendo que son “la raza que siempre será maldita para los poderosos de la Tierra”. Sin embargo, el concepto como tal tiene realmente su origen en unos versos de Baudelaire, en el poema Bendición, que encabeza su libro Las flores del mal (1857)

El primero en utilizarlo fue Verlaine, quien en el año 1888 publica con ese nombre un libro de ensayos con el que quiere homenajear a seis poetas:  Tristan Corbière, Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé,  Marcelin Valmore,  Auguste Villiers y "Pauvre  Lelian", anagrama del propio Paul Verlaine.

A partir de ahí, el término se fue generalizando y pasó a designar a todos aquellos artistas (de cualquier ámbito) que se consideran marginados de la sociedad, que tienen talento, son provocativos y viven enfrentados a la sociedad.

¿Cuáles son, por lo tanto, las características que ha de tener un poeta maldito? Hay cinco rasgos fundamentales:
  1. Estos artistas abusan del alcohol y las drogas, están vinculados a la locura, el crimen y la violencia, a toda conducta que se oponga a la norma social establecida en la época. Llevan, por tanto, una vida bohemia, opuesta a los valores burgueses y al materialismo.
  2. Realizan un arte libre y provocativo, alejado de las normas establecidas, en el que incluyen temas considerados tabú por la sociedad.
  3. Su obra tiene una difícil interpretación poética, pues son textos herméticos, plagados de metáforas y simbolismos.
  4.  Muy a menudo sus vidas acaban trágicamente, con muertes prematuras.
  5.  Son artistas incomprendidos, cuyo talento no es reconocido en vida, sino que se hacen famosos póstumamente.
Los poetas malditos de la bohemia parisina 
retratados por Henri Fantin Latour en 1872
¿Y quiénes son los poetas que por compartir dichas características han pasado a la posteridad con la etiqueta de poetas malditos

A pesar de que, como hemos visto, el término se acuña a finales del siglo XIX y va a estar vinculado, principalmente, a los escritores de la bohemia parisina,  hay que considerar como el primer poeta maldito a François Villon, escritor del siglo XV, ladrón y vagabundo, que escribió su principal obra (La balada de los ahorcados) desde la cárcel, donde estaba condenado a muerte. Al final la pena se le conmutó por el destierro de París, y no volvió a saberse nada de él.

En cuanto a los llamados bohemios, autores adscritos a los movimientos poéticos que se desarrollan en Francia a finales del siglo XIX (el parnasianismo, el simbolismo y el decadentismo), destacan con nombre propio: Charles Baudelaire, Paul Verlaine Arthur Rimbaud.
Pero la nómina de poetas malditos no se acaba ahí, es sumamente amplia, pues además de los citados es frecuente ver este término asociado a escritores como Antonin Artaud, el conde de Lautremont, Gerard de Nerval, John Keats, Óscar Wilde o el mismísimo Edgard Allan Poe. En España, autores como Leopoldo Panero, Alejandro Sawa y Luis Cernuda.

El concepto de poeta maldito se ha extendido también al mundo del rock, vinculada al tristemente célebre Club de los 27, que aglutina a una serie de músicos, consumidores habituales de alcohol y drogas, fallecidos a esa edad, muchos de ellos en extrañas circunstancias: Janis Joplin, Brian Jones – de los Rolling Stones-, Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Amy Winehouse y Kurt Cobain representan perfectamente la figura del artista cuya vida se consumió antes de tiempo y que ha pasado a ser leyenda.

Para saber más:

Comienza el viaje

Tarde de domingo. Lluviosa tarde de otoño, de esas que cargan el alma de melancolía y transmiten al espíritu sensible el deseo de disfrutar de los versos, del arte, de la música... de todo aquello que logra conmover la parte más inmaterial de nuestro ser. Es en este clima donde nace este nuevo blog que, como su nombre indica, tiene mucho de literario, pero del que espero sea también mucho más que literatura.

En este nuevo espacio recién creado os iré mostrando poco a poco los rincones que conforman mi biblioteca (y, ¿por qué no?, buena parte de mi mundo), hablaremos de música, de mitología, de fantasía y también de misterio, de leyendas, de tradiciones y también de viajes. Porque eso es en definitiva este nuevo espacio: un viaje que emprendo junto a todos vosotros, pues espero y deseo vuestra compañía.

Bienvenidos, bien hallada.